En un hecho sin precedentes que altera el panorama geopolítico regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció mediante una publicación en redes sociales la captura y traslado fuera de Venezuela del presidente Nicolás Maduro, tras un operativo militar a gran escala ejecutado en la capital Caracas durante la madrugada del sábado.
La operación, autorizada por Trump días atrás y ejecutada por fuerzas especiales, incluyó ataques aéreos que generaron explosiones y cortes de electricidad en sectores de la ciudad, según reportes de equipos de CNN en terreno. El secretario de Estado, Marco Rubio, informó a un senador republicano que Maduro enfrentará un juicio en Estados Unidos, anticipando que no se tomarán más acciones. Por su parte, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez declaró que el gobierno desconoce el paradero de Maduro y de la primera dama Cilia Flores, denunciando que el ataque estadounidense ha causado muertes de funcionarios, militares y civiles en todo el país.
Análisis preliminares califican la acción como una demostración de poder global sin restricciones por parte de la administración Trump, con escasa consideración al derecho internacional, dado que Maduro es un jefe de estado en ejercicio. Datos de la NASA detectaron firmas de calor cerca de la base militar Fort Tiuna en Caracas, coincidiendo con videos que muestran incendios y explosiones en la zona. La comunidad internacional espera reacciones formales mientras se evalúan las consecuencias de esta intervención directa en la soberanía de un país.


