La precariedad de algunos lugares del mundo queda plasmada en las siguientes fotografías. En ellas se pueden observar cómo los niños luchan contra todo pronóstico para llegar a la escuela: contra el clima, la clase económica y hasta montañas y grandes ríos. En estos lugares poder ir a la escuela significa un orgullo, una esperanza de un futuro mejor, más culto y con mayores posibilidades de triunfar en la vida. Los menores, pese a los peligros, recorren los caminos llenos de ilusión, buscando y trabajando para un futuro mejor.
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