Panamá denunció a España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por supuesto envenenamiento masivo a causa de un jarabe que mató a más de 170 personas y afectó a otras mil.
La Seguridad Social en el 2009 hizo un pedido de glicerina para consumo humano a la empresa panameña Medicom. Esta, a su vez, realizó el encargo a la intermediaria española Rasfer Internacional, empresa que señala que dicho pedido indicaba 'glicerina pura'.
El medicamento fue elaborado por la Seguridad Social de Panamá con dicha glicerina y luego la distribuyó entre sus asegurados. Luego de su consumo, dicho jarabe provocó problemas renales, vómitos, parálisis entre mil personas, de las cuales 170 fallecieron. Luego de las pruebas pertinentes, dio como resultado que la sustancia no era apta para el consumo humano.
Luego de ser archivado el caso por el juzgado de Barcelona, la Seguridad Social panameña acudió al Tribunal Constitucional, sin embargo, la denuncia no pocedió más. Ahora, los abogados del caso, y los adeudos de las muertes en Panamá, piden a Estrasburgo que investigue 'si España ofreció o no una tutela judicial efectiva'.