La fiebre por Bad Bunny volvió a tomar Lima. A semanas de sus presentaciones, decenas de fans ya acampan para estar lo más cerca del escenario en un fenómeno que confirma el poder de convocatoria del artista urbano. Información del concierto AQUÍ.
ACAMPADA MASIVA
Desde la madrugada del lunes 5 de enero, las inmediaciones del Estadio Nacional de Lima comenzaron a poblarse de carpas, mantas y grupos de jóvenes decididos a ingresar primero al recinto los días 16 y 17 de enero. Imágenes difundidas en redes sociales muestran una de las mayores acampadas previas a un espectáculo internacional en la capital, con seguidores que asumen la espera como parte del ritual para vivir el concierto desde la primera fila.
El fenómeno no es nuevo. En 2022, el artista puertorriqueño ya había congregado multitudes en el mismo escenario, y esta vez la escena se repite con mayor intensidad. A medida que se acerca la fecha, el número de fanáticos aumenta, reflejando el impacto sostenido del intérprete en la escena musical latinoamericana.
ENTRADAS VÁLIDAS Y CAMBIOS DE FECHAS
Tras la reprogramación, los organizadores confirmaron que todas las entradas mantienen su validez. Los boletos adquiridos para el 30 de enero podrán usarse el 16 de enero de 2026, mientras que los comprados para el 31 de enero serán válidos para el show del 17 de enero. La medida busca evitar contratiempos logísticos y dar tranquilidad a asistentes que llegan desde distintas regiones del país.
El ajuste en el calendario responde a compromisos internacionales del artista: Bad Bunny fue confirmado como show principal del medio tiempo del Super Bowl LX, lo que obligó a adelantar fechas no solo en Lima, sino también en Santiago y Bogotá. Las productoras F&M (Perú) y CMN informaron que ambos conciertos en la capital alcanzaron el sold out total, incluso tras habilitar cupos adicionales que se agotaron en minutos.
Con acampadas en marcha, entradas agotadas y una reprogramación que no mermó la demanda, Lima se alista para dos noches que prometen ser de alta energía y emoción urbana.



