
Durante décadas, pensar en Star Wars era sinónimo de pensar en la música de John Williams, que puso su talento al servicio de su creador George Lucas desde la primera entrega, allá por el año 1977.
Williams pulió entonces un estilo muy reconocible, épico a la vez que clásico, con colosales melodías y gran despliegue orquestal que realzaron las aventuras y al mística de una galaxia muy lejana.
John Williams es el compositor de las bandas sonoras de casi todas las películas principales de Star Wars, comenzando con Star Wars: Episodio IV - Una Nueva Esperanza en 1977 y culminando con El ascenso de Skywalker en 2019.
Su obra definió el sonido épico y memorable de la saga, utilizando técnicas como los leitmotivs para asociar temas a personajes, y aunque ha dejado la franquicia principal, su legado influye en los compositores posteriores y su trabajo sigue siendo una parte fundamental de la cultura pop.
Pasando la batuta galáctica
Pero los años pasan y le llegó la hora de pasar la batuta a una nueva generación. Su sucesor para las próximas cintas de Star Wars será Thomas Newman, un compositor de primera línea de Hollywood que ha sido nominado al Oscar hasta en 15 ocasiones.
La última fue por 1917 hace cinco años, volviendo a asociarse con Sam Mendes, y ahora va a debutar en Star Wars, una gran responsabilidad ya que el legado de Williams es tan grande como la dimensión que tiene La Guerra de las Galaxias en el mundo cinematográfico.


