La última prueba de valentía de la polémica artista es una foto que ha publicado en su cuenta de Instagram. En ella, Rihanna aparece junto a una piscina en una pose casi circense, que la verdad representaba un peligro para su integridad.
En la fotografía se puede ver que la cintura de la cantante está apoyada en una barra, piernas hacia arriba y manos sobre el suelo. La imagen ha sido tomada durante las vacaciones que Rihanna está disfrutando en Grecia.
Con esta publicación, quizá la artista quiera olvidar la última polémica que protagonizó al ser expulsada de una mezquita de Abu Dhabi; así como su traumática experiencia en un local tailandés, donde fue testigo de un show de sexo brutal.