Desde hace un tiempo, la castaña es la principal fuente de ingreso de los agricultores de Madre de Dios. Miles de familias recogen este producto que cae de los árboles que en esta parte de nuestra Amazonía crecen de forma natural.
La recolección de este fruto permite conservar más de un millón de hectáreas de bosque en una región amenazada por la minería ilegal y la tala indiscriminada; los impactos negativos de esta actividad son muy graves para el ecosistema.
REFORESTAR
La castaña es muy versátil, es un cotizado alimento y es utilizada en la industria de los cosméticos. Además, el árbol tiene un gran poder de captación de carbono, uno de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.
Pero en esta región también se desarrollan importantes proyectos como la recuperación de bosques; familias han decidido implementar viveros que albergarán plantones de castañas y café con los que luego reforestarán las áreas taladas.


