La UEFA solicitó formalmente la salida inmediata de Gianni Infantino como titular de la FIFA, en un escenario de máxima tensión en la dirigencia del fútbol mundial. A través de un comunicado, la entidad europea manifestó haber "perdido por completo la confianza" en el suizo y advirtió que impulsará una moción de censura para removerlo del cargo si no renuncia voluntariamente.
El origen del enfrentamiento se remonta al intento de Infantino de crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE), diseñada para comercializar parte de los derechos del Mundial y del Mundial de Clubes con inversores privados, en asociación con el banco J.P. Morgan.
La UEFA calificó la operación como un acuerdo "turbio, hecho en secreto y a puerta cerrada", y cuestionó la transparencia del dirigente. La CONCACAF y la AFC también expresaron su rechazo al proyecto.
Advertencia y proceso de destitución
La UEFA respaldada por sus 55 federaciones había llegado a advertir que podría boicotear competiciones organizadas por la FIFA, incluida la Copa del Mundo, si el plan seguía adelante. Frente a la presión internacional, Infantino decidió archivar la iniciativa, aunque ya había perdido el respaldo de colaboradores cercanos, como su asesor Carlos Cordeiro, quien presentó su dimisión.
Pese al retroceso del proyecto, el organismo europeo sostiene que la confianza está irreversiblemente dañada. De acuerdo con versiones periodísticas, las federaciones del Viejo Continente ya tendrían los apoyos necesarios para activar un proceso de destitución, el cual podría concretarse antes del Congreso Electoral de la FIFA programado para marzo de 2027.