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Brasil 2014: 10 cosas que las mujeres odian de los mundiales

Bombardeo de publicidades El Mundial no solo es un negocio para la FIFA y el país organizador. Las marcas también aprovechan el evento para canalizar ingresos asociando su producto con este deporte, por lo que las tandas publicitarias están llenos de fútbol. Si no te gusta el fútbol, prepárate para apagar la TV durante un mes, porque hasta entre tus novelas te llenará de cosas alusivas al Mundial. / Foto: difusión
Casa tomada Las mujeres saben que el esposo y sus ‘amigotes’ también concentrarán pero en la sala. Lo que es peor, tras los 90 minutos, seguirá una comida acompañada por interminables debates sobre cómo jugó tal o cual equipo. Cuando la reunión termine, ya habrá nuevos planes para ver el próximo partido. Un mes tu casa estará tomada. / Foto: difusión
Un Mundial contagioso La transmisión casi en cadena de todos los partidos del Mundial puede ser contagiosa. Tantas horas viendo a los jugadores y su destreza física pueden llegar a creer que ellos pueden imitarlos. Esto quiere decir que durante un mes, los varones colmaran las canchas de fútbol y luego de esto lo más seguro es que vuelven a la vida sedentaria de siempre. / Foto: difusión
El rol de la mujer El fútbol es un deporte asociado a lo masculino, pese a que miles de mujeres, y cada vez más, lo practican. Mientras ellos escuchen el análisis de un partido, ellas tendrán que soportar el papel menor y hasta en algunos casos sexista que se le da a la mujer. La imagen de la mujer en los mundiales es vinculada solo a la belleza. / Foto: difusión
Todos saben de fútbol Gritos e indicaciones desde el cómodo sofá de nuestra casa como si por arte de magia llegasen a sus respectivos destinatarios a través de la pantalla de televisión. / Foto: difusión
El mal humor Si es un verdadero fanático del fútbol tendrás que tolerar su mal humor, sus quejas por el mal rendimiento del equipo o los constantes análisis de las jugadas para intentar encontrar la razón de la derrota. / Foto: difusión
El festejo y las copas Ver un partido de fútbol con algo para beber o comer es una obligación para cualquier hombre. La emoción del juego puede llevar a varios a excederse con la bebida, y si el equipo gana, es obligación festejar brindando. / Foto: difusión
Mujeres ignoradas Un mes será largísimo si el esposo es fanático del fútbol. Sin embargo, es un buen momento para realizarles pedidos que instintivamente responderán que sí con tal de que no molesten mientras se hipnotizan con la TV. / Foto: difusión
Un año de Mundial El gran problema para una mujer podría radicar en que el constante tema de conversación sobre el Mundial dure meses. / Foto: difusión

Al parecer no todos la pasarán bien ahora que se viene el Mundial Brasil 2014. Pese a que hay muchas mujeres que son aficionadas al fútbol, existe todavía un gran grupo que detesta este deporte, quizá no tanto por lo que significa el balompié, sino por cómo influye en los hombres que los rodean. 

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