El delantero, Nahuel Oviedo, le quitó el arma reglamentaría y su chaleco antibalas a una oficial de la policía federal argentina, además de robarle la golpeó sin piedad.
Después, el atacante de 22 años se apareció en la casa de sus suegros y se apropió del vehículo del padre de su pareja. Luego de algunas horas los efectivos policiales lograron detenerlo.
Finalmente, cabe señalar que no es la primera vez que el futbolista está involucrado en estos escándalos, en el 2011 estuvo preso por robar en una casa junto a sus cómplices.


