El Gobierno designó a Adriana Rodríguez como la nueva presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP), cargo desde el cual tendrá la última palabra sobre los contenidos que se difundan en los medios estatales. La decisión ha generado críticas en el Congreso debido a la estrecha relación de Rodríguez con el actual ministro de Justicia, Juan José Santiváñez, de quien fue jefa de prensa cuando este ocupó la cartera del Interior.
¿INJERENCIA POLÍTICA?
Voces parlamentarias advirtieron que el nombramiento podría abrir la puerta a una injerencia política en el canal estatal. “Creo que es una decisión equivocada. Ha sido una persona que ha trabajado con él y ahora la tiene colocada en otro sitio, lo que puede generar influencia sobre ella. Eso no da tranquilidad”, señaló el congresista Jorge Montoya.
No obstante, la polémica se reavivó porque Rodríguez estuvo vinculada a un episodio ocurrido en marzo, cuando Santiváñez admitió haber accedido al contenido de un reportaje de Cuarto Poder antes de su emisión. El propio ministro señaló que fue su entonces jefa de prensa —Rodríguez— quien le entregó el material.
La designación de Rodríguez se suma a otras decisiones cuestionadas del Ejecutivo, como la de Juan Yangali Quintanilla al frente de la Biblioteca Nacional del Perú. Según denunció la Asociación de Bibliotecólogos, su nombramiento responde a la cercanía con Nicanor Boluarte, hermano de la mandataria, y carece de los méritos académicos y profesionales para el cargo.