En entrevista con Buenos Días Perú, el abogado penalista consideró poco diligente la actuación de la fiscalía en el caso del vigilante que fue atropellado, luego falleció, por una conductora en estado de ebriedad, en la ciudad de Trujillo.
Dijo que la representante del Ministerio Público primero debió solicitar la detención en flagrancia de la mujer, Maricsa Alfaro Cerna, y ya en la investigación pedir la prisión preventiva por haber incurrido en delito grave.
SENSACIÓN DE IMPUNIDAD
El letrado señaló que en este caso la pena máxima es de ocho años de prisión, pues se trataría de un delito de homicidio doloso, además de otras agravantes que se sumarían, entre ellas, que la mujer tenía brevete suspendido.
También que en un primer momento se quiso hacer pasar el caso como que la víctima se cayó de un segundo piso. Indicó que las autoridades deben actuar con celeridad para que no haya una percepción de impunidad.


