El ataque contra una oficina inmobiliaria en Trujillo terminó con la muerte de una trabajadora de 22 años, quien no logró sobrevivir a las graves quemaduras que sufrió luego de que sujetos arrojaran una bomba molotov al interior del local donde laboraba.
El atentado se produjo mientras la joven realizaba tareas administrativas y de atención al público. Según la información preliminar, dos individuos ingresaron al establecimiento, rociaron combustible y provocaron el incendio de manera directa, lo que generó un fuego de rápida propagación dentro del inmueble.
La trabajadora fue trasladada de emergencia a un hospital de la región, donde permaneció internada durante más de dos semanas con quemaduras de tercer grado en gran parte de su cuerpo. Pese a los esfuerzos del personal médico, su estado de salud se agravó y finalmente falleció.
En un inicio, el hecho fue vinculado a un presunto caso de extorsión contra la empresa inmobiliaria. No obstante, con el avance de las diligencias y los testimonios recogidos, han surgido nuevas dudas sobre el verdadero objetivo del ataque.
Familiares de la víctima señalaron que la joven había manifestado temor por continuar trabajando en el lugar y evaluaba renunciar debido a situaciones internas que la mantenían en constante preocupación. También indicaron que, por la función que cumplía, tenía conocimiento de información relevante sobre las operaciones de la empresa.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha informado sobre personas detenidas ni ha confirmado si el atentado tuvo como blanco exclusivo a la inmobiliaria o si la agresión estuvo dirigida directamente contra la trabajadora.
El caso permanece en investigación y se suma a una serie de hechos violentos registrados en la región La Libertad, donde la extorsión y el sicariato continúan afectando a negocios, trabajadores y ciudadanos, incluso en espacios que deberían ser seguros.