Las intensas lluvias registradas en Lima ya dejaron a miles de familias damnificadas y evidenciaron la vulnerabilidad de numerosas viviendas ante precipitaciones más fuertes, en donde familias de distintos sectores de la capital reportaron filtraciones, daños en sus techos e ingreso de agua a sus hogares.
Una de las zonas afectadas es Tablada de Lurín, en Villa El Salvador, donde vecinos y representantes de ollas comunes mostraron las precarias condiciones de sus viviendas y almacenes. La falta de paredes, techos deteriorados y estructuras construidas con materiales rústicos incrementan el riesgo ante nuevas lluvias.
La Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) estima que alrededor de medio millón de viviendas se encuentran en riesgo, principalmente aquellas ubicadas en las faldas de los cerros, quebradas y cauces secos.
NUEVE DE CADA DIEZ VIVIENDAS NO ESTARÍAN PREPARADAS
El ingeniero civil Alberto Ramírez sostuvo que aproximadamente 9 de cada 10 viviendas no están preparadas para recibir lluvias. “En el caso puntual de las lluvias intensas vamos a decir que el 90 % de las viviendas de Lima, incluido edificios modernos, no están preparados para soportar lluvias intensas”, indicó.
El especialista recomendó prestar especial atención a los techos, canaletas y zonas por donde debe evacuar el agua. También advirtió sobre construcciones que incorporan elementos de gran peso en las azoteas, como piscinas, debido a que pueden incrementar los riesgos estructurales.
POSIBLE ESCENARIO DE MAYOR INTENSIDAD
Las familias afectadas reconocieron que muchas viviendas no fueron preparadas para enfrentar precipitaciones de esta magnitud. Algunos vecinos señalaron que recién después de la emergencia comenzaron a revisar sus techos y reparar las zonas dañadas. “Los techos de nosotros son de madera, quincha, entonces nos ha afectado bastante”, indicó vecina de una zona damnificada.
Por otro lado, organismos internacionales como la NOAA han advertido sobre la posibilidad de un Fenómeno El Niño de fuerte intensidad entre octubre y diciembre, escenario que podría generar nuevas lluvias y aumentar la vulnerabilidad de las zonas ubicadas en laderas y quebradas.