Se enferman, pelean, ruegan, etc., los conductores de combis y cúster hacen de todo para evitar que los fiscalizadores de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) les decomisen sus unidades.
Los vehículos son un verdadero peligro, pues hace años no pasan por una revisión técnica, ya que se encuentran muy deteriorados; milagrosamente, funcionan con las adaptaciones que los mismos choferes les realizan.
UNIDADES SON ABANDONADAS
Sacan piezas, timón, asientos y puertas de otros vehículos; luego lo colocan a la combi o cúster que manejan, representando un verdadero peligro para la vida de los pasajeros y conductores que no miden el peligro.
Estas unidades también tienen miles de soles en multas, por lo que, tras ser intervenidas y llevadas al depósito, los vehículos son abandonados por los propietarios, quienes saben que sus cúster y combis ya no sirven.