Un nuevo atentado contra el transporte público volvió a encender las alertas sobre la inseguridad ciudadana. Esta vez, la línea R28 fue atacada a balazos en su paradero de Lurín, donde un motociclista disparó reiteradamente contra la cabina del conductor. Un chofer resultó herido de manera leve tras ser rozado por una bala en el cuello, mientras que un vigilante del lugar también estuvo a centímetros de ser alcanzado.
Frente a este escenario, trabajadores de la empresa decidieron suspender temporalmente sus labores por temor a nuevos ataques. El caso se suma a una serie de atentados registrados en los últimos días contra distintas empresas de transporte.
En entrevista con Buenos Días Perú, Martín Ojeda, vocero de Transportistas Unidos, calificó la situación como crítica y lamentó que el inicio del año esté marcado por la violencia.
“Es lamentable que esta racha se haya dado empezando este año, un año que nos está quitando todo tipo de esperanza de los acuerdos o promesas que nos dieron el año pasado”, señaló.
El vocero enumeró los recientes ataques y advirtió que el problema se ha extendido rápidamente.
“Ha habido ataques a Nor Lima, Nazareno de Luz, Traslisa, Cristo Pachacamilla, la 41 y ahora la empresa Hascar. En tres o cuatro días se han producido todos estos atentados”, precisó.
CONFIRMAN QUE TOMARÁN ACCIONES
Ante esta situación, el dirigente confirmó que el gremio evalúa adoptar una medida de fuerza la próxima semana.
“Ya es un hecho que se va a tomar una medida de fuerza. Se está analizando si será una marcha, un plantón o un paro de 48 horas”, afirmó.
Ojeda aclaró que la protesta no tiene un trasfondo político-partidario, sino que responde a la falta de acciones preventivas. “No es nada personal contra el gobierno, pero tiene que ver mucho con la falta de prevención. Mientras el área de investigación captura, las áreas de prevención de las comisarías no están haciendo nada o hacen muy poco”, cuestionó.
“Los ataques se dan desde las cinco o seis de la tarde hasta las seis de la mañana, impunemente, porque ya se dieron cuenta de que no hay presencia policial”, añadió.
Sobre las reuniones con las autoridades, Ojeda indicó que, si bien el transporte formal es una actividad regulada y mantiene diálogo con el Estado, los resultados son insuficientes.
“Cada vez la mesa de trabajo pierde más calidad y lo único que estamos haciendo es apagar incendios”, expresó.
Asimismo, el representante del gremio rechazó que las protestas busquen desestabilizar al Gobierno. “Nuestros paros son un grito de desesperación. Estamos llevando vidas humanas y los conductores están dando la cara todos los días”, remarcó.
Finalmente, Ojeda adelantó que este viernes se realizará una conferencia de prensa para anunciar oficialmente la fecha y modalidad de la medida de fuerza, e insistió en la necesidad de declarar el estado de emergencia en el sector transporte. “En una situación de crisis como esta, la burocracia tiene que cortarse. Hemos tenido heridos de bala que esperan horas para ser atendidos”, denunció.


