Un equipo de emergencia en China llevó a cabo una arriesgada maniobra para salvar un niño que había caído por un acantilado. El menor quedó atrapado en una grieta a más de 40 metros del suelo.
Un bombero debió bajar con una cuerda hasta coger al pequeño en brazos y finalizar el descenso. Sin embargo, este no es el primer rescate angustioso que se registra en China. Las operaciones de rescate para salvarlos ponen a prueba el ingenio de los bomberos.
Hace algunos meses una pequeña de apenas 5 años quedó con la cabeza atrapada entre los fierros del balcón de un edificio a 23 pisos de altura. Un valiente sujeto con una cuerda se acercó y logró ponerla a salvo. A continuación repase otros impactantes casos.