Cada verano con la elevada temperatura, también arden las hormonas, puesto que tanto hombres como mujeres dejan volar su imaginación queriendo sentir la arena, y el agua al momento de tener sexo o hacer el amor dejando fluir su energía, entregándose a un deseo natural de todo ser humano.
Aunque como se ve en el reportaje de Al Sexto Día, hay personas que prefieren el romanticismo e higiene de una cama.


