El flamante ministro de Cultura, Alberto Beingolea, respondió a los cuestionamientos surgidos tras su incorporación al gabinete de Keiko Fujimori, especialmente por sus críticas pasadas contra el fujimorismo y por las dudas sobre su experiencia en el sector cultural.
Durante la entrevista con Milagros Leiva en “Esta Noche”, Beingolea explicó que fue convocado por el premier Luis Galarreta, con quien conversó sobre los planes del nuevo gobierno. Según sostuvo, aceptó participar porque considera que el país atraviesa una nueva oportunidad política.
El excongresista negó haberse “reconvertido” para aceptar el cargo y afirmó que mantiene sus críticas sobre los errores cometidos durante la década de los 90. Sin embargo, también reconoció aspectos positivos de ese periodo, como la recuperación económica y la lucha contra el terrorismo. “No soy un odiador profesional”, remarcó.
Beingolea también se refirió a una antigua declaración en la que calificó duramente a Keiko Fujimori durante una campaña presidencial. Aseguró que se trató de un contexto electoral y recordó que, tras quedar fuera de la contienda, respaldó públicamente a Fujimori en segunda vuelta. “Estábamos en plena competencia electoral”, explicó.
El ministro también respondió a las críticas de Javier Bedoya Denegri, quien lo calificó como un “caviar en el closet”. Beingolea evitó entrar en confrontación directa, pero sostuvo que no comparte los extremos políticos. “La gente de izquierda me acusa de ser facho y la ultraderecha me acusa de ser caviar. Yo soy quien soy”, afirmó.
BEINGOLEA RECHAZA CUESTIONAMIENTOS SOBRE SU PERFIL CULTURAL
Otro punto el ministro de Cultura también se refirió a las críticas de César Hildebrandt y Juan Carlos Tafur, quienes pusieron en duda su vínculo con el mundo cultural. Beingolea respondió que no necesita demostrar públicamente su nivel cultural ni justificar si asiste a librerías, teatros o cines.
“Yo nunca los he visto a ellos en una librería ni en el cine”, respondió el ministro, al cuestionar que se use ese tipo de argumento para descalificarlo. Además, sostuvo que prefiere ser evaluado por su gestión y no por opiniones lanzadas antes de iniciar su trabajo en el Ministerio de Cultura.
Finalmente, Beingolea afirmó que, pasado un tiempo razonable, estará dispuesto a responder por los resultados de su gestión. El nuevo ministro pidió que las cámaras y la opinión pública observen sus obras antes de emitir un juicio definitivo sobre su desempeño en Cultura.