La juramentación de Keiko Fujimori como presidenta de la República estuvo marcada no solo por el mensaje presidencial, sino también por el retiro de parlamentarios de izquierda del hemiciclo, en medio de gritos y reclamos durante la ceremonia oficial.
Apenas Fujimori recibió la banda presidencial, integrantes de Juntos por el Perú y algunas parlamentarias de Ahora Nación abandonaron el Congreso. La salida se produjo frente a autoridades nacionales e invitados internacionales, lo que generó cuestionamientos por la imagen que dejó el país durante una ceremonia de alto nivel.
En exteriores, los legisladores que se retiraron se sumaron a una protesta donde exigieron justicia por los fallecidos en las manifestaciones de 2022 y 2023. Sin embargo, durante el programa se cuestionó que el trasfondo político de la medida estuviera vinculado al desconocimiento del triunfo electoral de Fujimori y al respaldo a la agenda de Roberto Sánchez.
Roberto Sánchez, excandidato presidencial, también participó en la movilización y evitó responder directamente si se reuniría con la nueva mandataria. “Soy capaz de reunirme con cualquier diabla con tal de lograr justicia para nuestro pueblo”, declaró, frase que fue criticada por el tono empleado hacia la presidenta.
La expresidenta del Congreso Maricarmen Alva calificó el retiro de los parlamentarios como un “show” político y sostuvo que la izquierda no acepta la derrota. Además, lamentó que el gesto se produjera delante de invitados extranjeros. “La imagen que damos internacionalmente es vergonzosa”, señaló.
MÁLAGA ADVIERTE UN CONGRESO DIVIDIDO Y DIFÍCIL PARA EL NUEVO GOBIERNO
Por su parte, el excongresista Edward Málaga cuestionó la actitud de los parlamentarios que abandonaron la ceremonia y sostuvo que una cosa es protestar y otra faltar el respeto a una investidura presidencial. “Yo he protestado muchas veces, pero nunca le he faltado el respeto ni a mis colegas ni a la presidencia”, afirmó.
Málaga también advirtió que el nuevo gobierno enfrentará un escenario parlamentario complejo, especialmente porque las votaciones importantes podrían quedar divididas. Aunque destacó el mensaje presidencial por su firmeza y claridad, señaló que ahora será clave conocer el gabinete y la forma en que se financiarán las obras anunciadas por Fujimori.
Finalmente, Alva pidió que las fuerzas políticas dialoguen para evitar cinco años más de parálisis, mientras Málaga sostuvo que tender puentes no significa ceder ante sectores radicales. Ambos coincidieron en que el nuevo Congreso será determinante para que el gobierno pueda sacar adelante sus principales reformas y proyectos.