Carlos Álvarez, excandidato presidencial y vinculado al equipo de seguridad de Rafael López Aliaga, visitó El Salvador por invitación de Mario Durán, alcalde de San Salvador y exministro de Gobernación de Nayib Bukele. Durante su estadía, recorrió zonas que anteriormente eran controladas por pandillas y conoció el funcionamiento de centros penitenciarios y sistemas de monitoreo. Álvarez sostuvo que la experiencia salvadoreña le permitió observar directamente las medidas implementadas contra la criminalidad.
“Estuve ahí cuatro días y para mí fue una cachetada, de verdad, de solamente comprobar que cuando hay decisión de hacer las cosas a fondo y de manera radical, vemos como un país totalmente en paz, en tranquilidad”, señaló Álvarez. El comediante también cuestionó la situación de inseguridad que atraviesa el Perú y criticó las disputas políticas que, según sostuvo, dificultan la aprobación de medidas contra la criminalidad.
Otro de los puntos que llamó la atención de Álvarez fue el sistema de seguridad y monitoreo. Según relató, visitó el centro de vigilancia de San Salvador y observó cómo las cámaras permiten una respuesta inmediata de la Policía, las Fuerzas Armadas y los agentes metropolitanos. También conoció el penal de Mariona, donde observó un sistema de trabajo para internos en fase de confianza y restricciones para las visitas familiares.
“Acá no solamente la Policía, el militar que no puede disparar y el serenazgo que tiene su palito. Allá el que sería serenazgo tiene armas”, afirmó Álvarez al comparar ambos modelos. También destacó las iniciativas dirigidas a niños y jóvenes, como la Biblioteca Nacional de El Salvador, y sostuvo que la educación, la cultura y las oportunidades pueden contribuir a alejarlos de la criminalidad.
SU ROL EN PARTIDO DE LÓPEZ ALIAGA
Consultado sobre el papel que asumiría si Rafael López Aliaga llega a la alcaldía, Álvarez señaló que estaría dispuesto a trabajar en seguridad y también en temas sociales como anemia, desnutrición, primera infancia y salud mental.
“Yo soy un aliado en el tema de seguridad, está a disposición de Lima y de todo el país porque es un proyecto nacional”, afirmó. Sobre las críticas que lo califican como un eventual “telefonista”, respondió: “Yo vengo contestando el teléfono 40 años a toda la gente que me ha pedido quizá alguna ayuda”.