El gas ozono es un derivado alotrópico del oxígeno, y su utilización en terapias para tratar el dolor disminuye la intensidad y la frecuencia de las crisis en diferentes enfermedades. El doctor del Hospital de la Humanidad, Danilo Ramírez, señaló que la técnica consiste en extraer un volumen de sangre al paciente para mezclarlo con ozono. Luego el compuesto se vuelve a introducir a través de una autotransfusión.
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