El retorno a la bicameralidad en el Congreso de la República genera dudas sobre su funcionamiento y productividad. A tres meses de su instalación, el Senado aprobó el dictamen que delega facultades legislativas al Gobierno de Keiko Fujimori, en lo que constituye una de sus primeras decisiones normativas.
El desempeño de ambas cámaras ha sido cuestionado por la lentitud en la toma de decisiones y la limitada producción legislativa, especialmente al comparar el actual sistema con el modelo bicameral que funcionó en el Perú hasta 1992.
EXCONGRESISTAS OPINAN
El excongresista Jorge del Castillo recordó que el sistema anterior permitía que los proyectos de ley fueran revisados por ambas cámaras, con mecanismos de modificación, ratificación y diálogo cuando existían discrepancias. A su juicio, este procedimiento favorecía el entendimiento democrático entre diputados y senadores.
Por su parte, el excongresista Antero Flores-Aráoz sostuvo que el modelo bicameral actual no corresponde al sistema tradicional y consideró necesario corregir aspectos de la reforma constitucional de 2025, particularmente lo relacionado con el artículo 105.


