China respondió a la llegada del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al Perú con un mensaje en el que reivindicó el derecho soberano de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus socios. A través de publicaciones difundidas en la plataforma X, Beijing aseguró que sus relaciones con América Latina se basan en la igualdad y el beneficio mutuo y rechazó que su cooperación esté motivada por cálculos geopolíticos o que busque intervenir en asuntos internos. En ese contexto, lanzó una frase contundente: “El hemisferio occidental no es patio trasero de nadie”.
En otro mensaje, China destacó la importancia de su relación con el Perú y afirmó que el país es su segunda mayor fuente de inversión en América Latina. Según la publicación citada en el programa, las inversiones chinas en territorio peruano superarían los 30 mil millones de dólares y habrían generado oportunidades de desarrollo, empleo e ingresos tributarios, sin producir deuda para el país. Beijing también sostuvo que todas las inversiones y operaciones extranjeras en el Perú deben estar sometidas a la jurisdicción del Estado peruano.
El exministro de Relaciones Exteriores y expresidente del Congreso, Luis González Posada, consideró que el Perú se encuentra en una posición particular al recibir respaldo tanto de China como de Estados Unidos. Según explicó, el retiro de inversiones estadounidenses durante años permitió que China incrementara su presencia, especialmente en el sector minero. No obstante, señaló que la llegada de Rubio representa una oportunidad para que Washington vuelva a prestar mayor atención a América Latina y fortalezca la cooperación con el Perú, especialmente en materia de seguridad, tecnología y equipamiento para enfrentar la inseguridad.
SOBERANÍA E INDEPENDENCIA
Frente a esta creciente competencia entre las dos potencias, el diplomático sostuvo que el Perú debe mantener su soberanía e independencia y evitar cualquier forma de presión externa. También respaldó el fortalecimiento de la cooperación estadounidense mediante el denominado “Escudo de las Américas”, orientado a enfrentar al narcotráfico y al crimen organizado. La discusión adquiere además una dimensión regional por otros asuntos de seguridad, como las denuncias sobre pesca ilegal y el presunto reclutamiento de ciudadanos peruanos para combatir en Rusia.


