El ministro del Interior, César Astudillo Salcedo, se presentó ante la Comisión de Defensa Nacional y Orden Interno del Senado para informar sobre la situación de la seguridad ciudadana y las acciones que viene implementando su sector frente al avance de la criminalidad. Su presencia se produjo en medio de cuestionamientos por el secuestro del empresario minero Jenss Lara y el asesinato de sus acompañantes, ocurrido en Trujillo el pasado 30 de agosto.
Durante su exposición, Astudillo sostuvo que las cifras de homicidios registradas este año no muestran un deterioro significativo respecto al periodo anterior y atribuyó parte de la preocupación ciudadana a una “percepción mediática”. Sus declaraciones provocaron la reacción del senador Víctor Cutipa, de Juntos por el Perú, quien cuestionó que los asesinatos y otros hechos violentos sean presentados como una percepción y recordó que detrás de las estadísticas existen víctimas y familias afectadas.
El ministro también fue consultado por la situación de los ciudadanos extranjeros que permanecen de manera irregular en el Perú y de aquellos que son vinculados a actividades delictivas. Astudillo señaló que su sector ha concretado la expulsión de 1.635 ciudadanos extranjeros y adelantó que se vienen evaluando acuerdos con Venezuela para incrementar estas expulsiones, incluso mediante el traslado marítimo.
SESIÓN RESERVADA
La presentación se desarrolló inicialmente de manera pública, pero posteriormente pasó a sesión reservada a solicitud del ministro, quien respondió las preguntas formuladas por los parlamentarios. Astudillo también enfrenta cuestionamientos por no haber viajado a Trujillo tras el ataque del 30 de agosto; explicó que una situación familiar delicada le impidió trasladarse y aseguró que coordinó las operaciones desde Lima. Además, permanece pendiente la admisión de una moción de interpelación contra el titular del Interior en la Cámara de Diputados.