La bancada de Juntos por el Perú presentó una moción de interpelación contra el ministro del Interior, César Astudillo, para que responda ante la Cámara de Diputados por cuestionamientos a presuntas designaciones irregulares y por la conducción de la política de seguridad ciudadana frente al incremento de la criminalidad.
El documento, de 12 páginas, fue remitido a la Oficialía Mayor del Congreso y cuenta con las firmas de diputados de Juntos por el Perú, entre ellos Analí Márquez, Ernesto Zunini, Julián Pérez Mallqui, Oliver Peña y Catherin Palomino.
Entre los cuestionamientos figura el nombramiento de Magali Meza, exfuncionaria de la Autoridad Nacional del Servicio Civil (Servir), como directora general de Recursos Humanos del Ministerio del Interior. La bancada busca que Astudillo explique los criterios utilizados para estas designaciones.
La moción también cuestiona la gestión frente al aumento de denuncias por extorsión, sicariato y cobro de cupos, además de la percepción de inseguridad registrada en Lima y otras regiones. Los legisladores solicitan conocer las medidas adoptadas y los resultados obtenidos desde el inicio de su gestión.
El pliego interpelatorio contiene 27 preguntas que deberán ser respondidas por el ministro si el pedido es admitido. La presentación de la moción no implica aún la citación de Astudillo, pues primero deberá ser evaluada, debatida y votada por el Pleno de la Cámara de Diputados. De aprobarse, se fijará una fecha para que el titular del Interior acuda al Parlamento y responda el cuestionario.
SEGUNDA MOCIÓN DE INTERPELACIÓN
Esta es la segunda moción de interpelación presentada contra un ministro durante el actual periodo parlamentario. La primera fue dirigida contra el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, por cuestionamientos relacionados con la empresa minera Poderosa y su actuación frente a la violencia en Pataz.
En paralelo, la Comisión de Defensa Nacional y Orden Interno aprobó citar a los ministros del Interior y Defensa para que informen sobre asuntos relacionados con sus sectores. Sin embargo, esta citación constituye un mecanismo de control político distinto a una interpelación.


