El expresidente Alejandro Toledo participó en una audiencia de apelación en el marco del proceso que busca revertir la condena de 20 años y 6 meses de prisión en su contra por los delitos de colusión y lavado de activos en el caso Odebrecht. Durante la sesión, el exmandatario expresó su situación emocional al señalar: “No sé cuántos días me queda”, en referencia a su delicado estado de salud.
Su defensa legal, encabezada por el abogado Carlos Torres Caro, sostuvo que existe la posibilidad de solicitar un indulto presidencial, argumentando que el beneficio se sustenta en el perdón y que el exjefe de Estado aún mantiene la presunción de inocencia al encontrarse el caso en etapa de apelación. Además, indicó que la situación del exmandatario será evaluada conforme avance el proceso.
No obstante, especialistas en derecho penal advierten que esta alternativa enfrenta serios obstáculos legales. El abogado Vladimir Padilla precisó que el indulto no procedería debido a que no existe una condena firme, además de la existencia de otros procesos judiciales en trámite, lo que impediría su aplicación en este contexto.
ARRESTO DOMICILIARIO
En paralelo, la defensa ha solicitado que Toledo pueda acogerse a la Ley 32181, que permite a personas mayores de 80 años cumplir condenas bajo arresto domiciliario o restricciones. Sin embargo, expertos señalan que este beneficio está condicionado a requisitos como una sentencia firme y la evaluación del riesgo de fuga u obstrucción del proceso. Por ahora, el futuro judicial del exmandatario continúa en debate.