La propuesta de impulsar una nueva Constitución mediante una asamblea constituyente continúa generando debate en el país. El candidato presidencial Roberto Sánchez reiteró que, de llegar al Gobierno, buscará convocar a un referéndum para que la ciudadanía decida si respalda o no la elaboración de una nueva Carta Magna, una de las iniciativas que se mantiene en el plan de gobierno de Juntos por el Perú.
La posibilidad de una reforma constitucional encuentra posiciones divididas entre los ciudadanos. Mientras algunos consideran que el actual contexto de inseguridad, desempleo y crisis política hace necesario un cambio profundo en las reglas del país, otros sostienen que la Constitución de 1993 conserva aspectos positivos, especialmente en materia económica, que han permitido estabilidad en las últimas décadas.
Sin embargo, especialistas y sectores políticos recuerdan que, bajo las normas vigentes, la convocatoria a un referéndum de esta naturaleza requiere previamente la aprobación del Congreso de la República. Este requisito representa uno de los principales desafíos para concretar la propuesta, debido a la necesidad de alcanzar consensos entre diversas fuerzas políticas.
SE NECESITA APOYO POLÍTICO
En las calles, las opiniones continúan siendo contrastadas. Algunos ciudadanos respaldan que sea la población quien tenga la última palabra mediante una consulta popular, mientras que otros consideran poco probable que una eventual gestión de Roberto Sánchez consiga el apoyo político necesario para impulsar una reforma constitucional. De esta manera, el debate sobre una nueva Constitución sigue abierto.


