Sandra Castro, la primera fiscal que impulsó e investigó la trama de corrupción, sobornos y tráfico de influencias en el caso “Los Cuellos Blancos del Puerto”, fue separada del Ministerio Público por decisión del fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez Villegas. La exmagistrada denunció que su retiro del cargo responde a una represalia directa por haber investigado presuntos actos de corrupción que involucran al propio Gálvez.
Según Castro, el fiscal interino utilizó como argumento su intención de postular al Congreso de la República para justificar su salida de la institución. La exfiscal aseguró que Gálvez cumplió una “amenaza” en su contra y rechazó que se minimice la existencia del caso “Cuellos Blancos”, recordando que existen audios, investigaciones y sentencias contra algunos integrantes de la organización criminal, incluido material en el que se escucha al hoy fiscal interino.
En paralelo, su candidatura al Senado por el Partido Morado se encuentra en riesgo, luego de que el Jurado Electoral Especial declarara improcedente su postulación al considerar que solo solicitó licencia y no renunció a su cargo con seis meses de anticipación. No obstante, Castro sostiene que dicho requisito solo aplica para altos funcionarios del Estado y no para fiscales provisionales, condición bajo la cual ejercía funciones.
DESACTIVACIÓN DE EQUIPOS ESPECIALES
La exfiscal también cuestionó la gestión de Tomás Gálvez al frente del Ministerio Público, denunciando la desactivación de equipos especiales de fiscales que investigaban organizaciones criminales. Afirmó que la eliminación de estos grupos de trabajo debilita la lucha contra la corrupción. Cabe recordar que el Ministerio Público sustentó la salida de Castro en la prohibición que tienen los fiscales de participar en actividades políticas, conforme a la normativa vigente.


