El Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) enfrenta dificultades en su servicio de emergencia debido al hacinamiento de pacientes y la falta de recursos médicos. Así lo advirtió la Contraloría tras una inspección en sus instalaciones, donde identificó problemas relacionados con la capacidad de atención y la disponibilidad de equipos.
Los pacientes y sus familiares denunciaron demoras para conseguir citas, dificultades para acceder a medicamentos y largas esperas para realizarse tomografías y resonancias. Además, señalaron que algunos equipos no se encuentran disponibles y que estas limitaciones afectan la continuidad de sus tratamientos.
El informe de la Contraloría también identificó la falta de al menos 43 dispositivos médicos y un incremento en las atenciones de emergencia, que pasaron de 2,466 en enero a 3,637 en agosto. Esta mayor demanda se suma a las limitaciones de espacio físico que dificultan la atención de los pacientes.
Tras la inspección, el INEN informó que coordina con los institutos regionales de enfermedades neoplásicas para complementar la atención. Asimismo, aseguró que cuenta con el 95 % de productos farmacéuticos y dispositivos médicos necesarios para garantizar los servicios a los pacientes.


