La organización criminal Los Pulpos habría extendido sus operaciones hacia Cajamarca, según las alertas del fiscal superior Frank Almanza, coordinador de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental (FEMA). El magistrado advirtió que, si no se adoptan medidas oportunas, la situación en esta región podría alcanzar niveles de violencia incluso mayores a los registrados en Pataz, La Libertad.
Secuestro de empresario encendió las alertas
Uno de los antecedentes que encendió las alarmas ocurrió a finales de febrero, cuando un empresario minero conocido como “El Muki” fue secuestrado en Cajabamba. Según la información difundida sobre el caso, los captores exigían más de siete millones de dólares por su liberación. Además, se reportó que la víctima habría permanecido cautiva en una estructura subterránea con características similares al lugar donde fue retenido Jenns Lara.
Almanza también alertó sobre las condiciones que favorecerían el avance de estas organizaciones en sectores como Sorochuco, donde existirían indicios de su presencia. La concentración de oro en la zona y la actividad minera convierten a Cajamarca en un territorio de interés para grupos criminales que buscan controlar las operaciones y los recursos.
De acuerdo con la advertencia fiscal, alrededor de las concesiones mineras legales existen vetas donde han proliferado socavones rústicos y túneles subterráneos. Estas estructuras podrían ser disputadas por organizaciones delictivas, por lo que las autoridades consideran urgente reforzar las acciones de prevención e intervención para evitar que la criminalidad se expanda en la región.