Cinco jóvenes fueron detenidos por la Policía como parte de las investigaciones por la masacre y secuestro de personas vinculadas al empresario Jenss Lara, ocurrido el 30 de agosto en Trujillo. Las autoridades buscan determinar la participación de cada uno en el ataque.
Analizan comunicaciones y evidencias
Según informó el general Ricardo Espinoza, los intervenidos dieron positivo a una prueba de absorción atómica, que detectó plomo, antimonio y bario. Los resultados serán incorporados a las diligencias para establecer si tuvieron contacto reciente con armas de fuego o explosivos.
La Policía también identificó comunicaciones frecuentes entre los detenidos y números vinculados a presuntos integrantes de la organización criminal Los Pulpos. Estos contactos son analizados como parte de las evidencias que permitirían establecer posibles conexiones con la estructura delictiva.
Además, las autoridades investigan a alias “Johnson” como presunto autor intelectual del ataque, debido a las comunicaciones que habría mantenido con familiares de las víctimas. La hipótesis también es evaluada mediante informes de peritos y negociadores.
Finalmente, los agentes continúan revisando cámaras de seguridad, registros GPS y otras evidencias. También se espera una pericia antropométrica que permitirá comparar las características físicas y movimientos de los detenidos con las imágenes registradas durante los hechos.


