Nadia Ortecho Rodríguez, bachiller en Administración, fue una de las víctimas del violento ataque ocurrido en Trujillo. La joven era descrita por sus familiares y amigos como una persona alegre, divertida y enamorada del mar y la moda. También mantenía una activa presencia en redes sociales, donde compartía momentos de su vida cotidiana. Minutos antes del ataque, incluso publicó un emotivo mensaje dirigido a una de sus amistades.
Otra de las víctimas fue Farat Andrea Monzón Lingán, de apenas 20 años, una joven estudiante de Medicina que tenía toda una vida por delante. Según las investigaciones, la joven estaría vinculada sentimentalmente con el empresario que fue secuestrado durante el violento hecho. Sus familiares la recordaron como una mujer activa, alegre y noble, y expresaron su profundo dolor por la inesperada pérdida.
Las otras dos víctimas eran agentes de seguridad que se encontraban a bordo del vehículo. Christopher Eduardo García Álvarez, de 33 años y natural de Chimbote, era padre de un niño de 11 años y era descrito como una persona querida y respetada. La cuarta víctima fue Luis Alberto Rojas Ramos, de 35 años, quien también brindaba seguridad al empresario. Rojas era profesor de artes marciales y jiujitsu, conocimientos que aplicaba en sus labores de resguardo y seguridad privada.
FAMILIARES EXIGEN JUSTICIA
Mientras los familiares velan a sus seres queridos y exigen justicia, la Policía continúa con las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del ataque. La principal línea de investigación apunta a presuntos integrantes de la organización criminal Los Pulpos, grupo al que las autoridades atribuyen diversos hechos violentos registrados en Trujillo. Los deudos esperan que los responsables sean ubicados y respondan ante la justicia por este crimen que ha conmocionado a la ciudad.