La población de Ayacucho vivió momentos de tensión tras el sismo de magnitud 7,2 que remeció la región y sorprendió a ciudadanos que se encontraban realizando sus actividades cotidianas. En Huamanga, incluso, algunos periodistas que se encontraban en plena transmisión radial y televisiva tuvieron que salir rápidamente a las calles ante la intensidad del movimiento. Las comunicaciones también se vieron afectadas y fue necesario recurrir a conexiones telefónicas para continuar con los reportes.
De acuerdo con información proporcionada por Defensa Civil, las zonas que registraron mayores afectaciones se encuentran en la provincia de Parinacochas, especialmente en Coracora, localidades ubicadas cerca del epicentro del movimiento telúrico. Los primeros reportes señalan daños estructurales en algunas viviendas, principalmente rajaduras en paredes y separación de estructuras, situación que generó preocupación entre las familias afectadas.
Pese a la magnitud del sismo, hasta el momento no se han reportado daños a la vida ni incidencias graves en los establecimientos de salud de la zona. Personal de Defensa Civil permanece desplegado para realizar las evaluaciones correspondientes y verificar el estado de hospitales, instituciones educativas y otras edificaciones públicas consideradas prioritarias.
LABORES DE INSPECCIÓN
Asimismo, las autoridades indicaron que las vías de comunicación se mantienen con normalidad. Sin embargo, continúan las labores de inspección para determinar la magnitud real de los daños y atender a las familias cuyas viviendas hayan quedado afectadas. Las autoridades recomendaron a la población mantener la calma y permanecer atenta a los reportes oficiales ante posibles réplicas.