El reciente caso ocurrido en Los Olivos, donde un empresario abatió a un presunto delincuente, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la legítima defensa frente al incremento de la criminalidad.
Ante este escenario, comerciantes y empresarios aseguran que han reforzado la seguridad de sus negocios con más agentes, cámaras de videovigilancia y otros sistemas de protección para prevenir asaltos.
La creciente inseguridad también ha impulsado la demanda de implementos de protección personal, como chalecos antibalas, que ahora son adquiridos no solo por empresarios, sino también por transportistas, profesionales y ciudadanos.
Mientras tanto, comerciantes solicitan una mayor presencia policial y acciones concretas de las autoridades para evitar que la población tenga que enfrentar por su cuenta a la delincuencia.