El sismo de magnitud 5.1 que remeció la noche del sábado la provincia de Chupaca y otras localidades de la región Junín dejó un panorama de destrucción y dolor. De acuerdo con el primer reporte del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el movimiento telúrico provocó la muerte de seis personas, dejó 21 heridos y más de 300 damnificados, además de ocasionar severos daños en viviendas, establecimientos de salud e instituciones educativas.
En el sector de Pumpunya, ubicado en el distrito de Chongos Bajo, se registró el mayor impacto del evento sísmico. Varias viviendas colapsaron y equipos de rescate fueron movilizados ante la posibilidad de que hubiera personas atrapadas entre los escombros. Los pobladores afectados relataron que perdieron sus pertenencias y solicitaron con urgencia carpas, alimentos, agua y ayuda humanitaria para afrontar la emergencia.
El Centro de Operaciones de Emergencia informó que se desplegaron dos ambulancias del SAMU para atender a los heridos, mientras las autoridades locales continúan con la evaluación de daños. Asimismo, el Ministerio de Energía y Minas reportó la interrupción del servicio eléctrico en siete distritos de Junín, aunque el MTC descartó afectaciones en la Red Vial Nacional y en los servicios de telecomunicaciones.
EVALÚAN DAÑOS
El jefe de Indeci, Luis Vásquez, indicó que las labores de respuesta se desarrollan de manera coordinada con el Gobierno Regional de Junín y los equipos de primera intervención, mientras continúa el registro de viviendas destruidas y familias afectadas. En tanto, los damnificados hicieron un llamado a las autoridades nacionales para acelerar la entrega de ayuda, advirtiendo que muchas personas permanecen a la intemperie tras perder sus hogares por el fuerte sismo.

