Un gasfitero de Iquitos se llevó el susto de su vida. Cuando intentaba arreglar una alcantarilla se encontró con una anaconda de seis metros de largo.
Un gasfitero de Iquitos se llevó el susto de su vida. Cuando intentaba arreglar una alcantarilla se encontró con una anaconda de seis metros de largo.
La intervención, que derivó en un enfrentamiento a balazos, no logró su objetivo: la embarcación, que trasladaba petróleo perteneciente a una empresa privada, continúa retenida.