Los gremios de transportistas de Lima Sur vienen coordinando un nuevo paro como respuesta a los constantes ataques extorsivos contra sus unidades y trabajadores. La medida de fuerza se realizaría durante la primera semana de noviembre y podría extenderse por más de 48 horas.
La preocupación aumentó tras registrarse cuatro ataques contra buses en menos de una semana. Además de las amenazas dirigidas a los representantes de las empresas, algunos delincuentes también habrían intimidado a sus familiares, incluyendo a menores de edad.
Cinco empresas mantienen paralizadas sus operaciones
La violencia también ha obligado a algunas compañías a suspender sus servicios. Entre ellas figura Cristo de Pachacamilla, que dejó de operar tras sufrir un ataque extorsivo. Según el reporte, otras empresas también mantienen sus unidades guardadas, afectando los ingresos de numerosos trabajadores.
Los transportistas exigen mayor protección policial, atención para los conductores heridos y resultados concretos frente a las organizaciones dedicadas a la extorsión. Sus representantes advirtieron que la paralización podría prolongarse e incluso convertirse en indefinida si no reciben respuestas de las autoridades.


