La División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac) descubrió que el presunto cabecilla criminal, alias “Gordo Moy”, y su pareja habrían manejado cerca de 100 líneas telefónicas para realizar extorsiones. Según las investigaciones, el hombre tendría más de 50 chips a su nombre, presuntamente para cambiar de número y evitar ser detectado.
Los mensajes amenazantes habrían sido enviados a conductores de las empresas Holding Línea 21, HREXA 30 y Lorito, cuyos servicios reunirían alrededor de 180 vehículos. Las autoridades investigan si los implicados también utilizaron líneas registradas a nombre de terceros para dificultar su identificación.
Otro de los presuntos integrantes, conocido como “Chiquiplum”, habría cumplido funciones como operador informático y datero. Según las pesquisas, se subía a las unidades de transporte y conversaba con los conductores, lo que le habría permitido obtener información sin despertar sospechas.
Las graves imputaciones contra los investigados continúan bajo análisis y corroboración de las autoridades. Los detenidos cumplen detención preliminar judicial mientras avanzan las diligencias para determinar las responsabilidades de cada presunto integrante de la organización criminal.