El Gobierno anunció nuevas medidas para recuperar la disciplina en los colegios públicos y hacer frente a problemas como el acoso escolar, las agresiones físicas y verbales y el incumplimiento de las normas de convivencia. Las disposiciones buscan establecer mecanismos correctivos y sanciones según la gravedad de las conductas de los estudiantes. Durante las entrevistas recogidas en un informe periodístico, varios padres de familia expresaron su respaldo a una mayor firmeza frente a los casos de bullying y las faltas reiteradas.
Entre las infracciones consideradas figuran el daño a los bienes de la institución educativa, la posesión o el consumo de sustancias prohibidas, la presentación de justificaciones falsas, el uso inadecuado de celulares y las conductas que vulneren la privacidad, la dignidad o la integridad de otros alumnos. También se incluyen las tardanzas injustificadas reiteradas, la incitación a comportamientos peligrosos y las agresiones físicas o psicológicas. El reglamento contempla, además, la acumulación de faltas leves como un factor para determinar las medidas correspondientes.
Las sanciones previstas comprenden amonestaciones, reparación de daños, restricciones temporales a determinadas actividades recreativas y separación temporal del aula, permaneciendo dentro del colegio. En los casos de mayor gravedad, se podrá recurrir a la suspensión, la matrícula condicional o la expulsión definitiva. Estas últimas medidas estarán a cargo de la dirección del centro educativo, que deberá informar a la familia. Algunos padres consideran que las sanciones deben aplicarse con mayor rigor, mientras que otras opiniones destacan la importancia de evaluar las causas del comportamiento y recurrir al acompañamiento psicológico.
REGLAS SOBRE PRESENTACIÓN PERSONAL
Las nuevas disposiciones también establecen reglas sobre la presentación personal de los escolares, con restricciones al maquillaje, el esmalte de uñas y el teñido del cabello, además de normas sobre el largo del pelo y el uso del uniforme. El reto para las instituciones educativas será aplicar estas medidas de manera adecuada y combinar la disciplina con la prevención, la orientación y el apoyo a los estudiantes, con el objetivo de mejorar la convivencia y evitar que las conductas problemáticas se repitan.