Tres de cada diez estudiantes de secundaria en Lima Metropolitana presentan riesgos clínicos de salud mental, según un reciente estudio citado en el informe. La investigación advierte que el 36% de los escolares evaluados tendría problemas que requieren atención, situación que evidencia una creciente preocupación por el bienestar emocional de los adolescentes dentro y fuera de las aulas.
Entre los principales factores asociados aparecen el bullying y los problemas de convivencia escolar. Los especialistas advierten que un adolescente víctima de acoso puede desarrollar trastornos como depresión o ansiedad. A ello se suman situaciones de violencia familiar, dificultades de comunicación y problemas para expresar las emociones, que pueden incrementar la vulnerabilidad de los menores.
Los padres y docentes deben permanecer atentos a cambios repentinos en la conducta de los adolescentes. El aislamiento, el rechazo a asistir al colegio, la irritabilidad, tristeza o ansiedad, las alteraciones del sueño y el apetito, la baja autoestima y una disminución del rendimiento académico pueden ser señales de alerta. En casos más graves pueden aparecer sentimientos de desesperanza o ideas recurrentes relacionadas con la muerte.
ACOMPAÑAMIENTO PSICOLÓGICO
Ante estas situaciones, los especialistas recomiendan brindar acompañamiento psicológico y mantener una comunicación permanente con los menores. También consideran fundamental que los colegios refuercen la supervisión y prevención frente al acoso escolar. Si se detectan señales de riesgo, los padres pueden comunicarse gratuitamente con la línea 113 del Ministerio de Salud o acudir al Centro de Salud Mental Comunitario más cercano.