Un ciudadano colombiano de 23 años fue víctima de un secuestro que ha generado conmoción por la violencia empleada por sus captores. El joven había llegado al Perú apenas dos semanas antes y fue obligado a subir a un vehículo bajo amenaza de muerte. Los delincuentes lo trasladaron desde la calle Las Cucardas, en El Agustino, hasta la zona de Ancieta Baja, donde permaneció amarrado y bajo constante intimidación.
La crudeza del cautiverio quedó registrada en una prueba de vida y en audios de la negociación. Los secuestradores exigían 10 mil soles a cambio de su liberación y presionaban a la pareja de la víctima, una diseñadora de Gamarra, para que realizara el pago. “Te estoy diciendo que pagues o te vas a morir”, se escucha decir a uno de los criminales durante las amenazas.
Las cámaras de seguridad permitieron a los investigadores reconstruir parte del recorrido y establecer cómo el joven fue llevado por la fuerza hasta el lugar donde permaneció retenido. La víctima relató que los delincuentes le ordenaron subir al automóvil bajo amenaza de dispararle y que posteriormente lo mantuvieron atado. La Policía sostiene que los involucrados no habrían cometido este tipo de delito por primera vez.
DETENCIÓN PRELIMINAR
El coronel Jorge Carpio, jefe de la División de Investigación de Secuestros, señaló que las diligencias preliminares apuntan a que se trataría de una banda dedicada a cometer secuestros. Mientras continúan las investigaciones, el Tercer Despacho de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de El Agustino solicitó la detención preliminar judicial por 15 días contra los siete investigados.