La permanencia del comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, quedó en duda ante los cuestionamientos por los resultados de su gestión. Desde el Congreso, algunos parlamentarios consideraron que debería continuar en el cargo, mientras que otros plantearon esperar hasta fin de año para evaluar su desempeño.
Entre los factores que generan cuestionamientos también figura la falta de captura de Vladimir Cerrón, quien reapareció públicamente tras permanecer varios años prófugo y cuestionó la labor policial. Según se explicó, Arriola asumió la jefatura de la PNP en octubre de 2025 y, de acuerdo con la normativa mencionada durante el informe, su permanencia tiene un plazo establecido de dos años.
El informe también abordó la Ley 31570, que establece disposiciones sobre la permanencia del comandante general de la PNP y contempla causales para su salida, como el pase al retiro, la solicitud propia o una incapacidad comprobada o falta muy grave. Asimismo, se recordó que el Ejecutivo tiene atribuciones sobre la organización y renovación de los altos mandos policiales, aunque estas no pueden ejercerse de manera arbitraria.
EN MANOS DEL EJECUTIVO
Mientras tanto, la decisión sobre la continuidad de Arriola permanece en manos del Ejecutivo. Algunos parlamentarios señalaron que debería permanecer al menos hasta fin de año para evaluar si logra mejorar la respuesta frente a la criminalidad, mientras se mantiene la expectativa sobre una eventual salida, renuncia o renovación de los altos mandos policiales.