Lima cuenta con un sistema experto implementado por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) que analiza, en tiempo real, el comportamiento del suelo tras un terremoto para estimar los posibles daños en la ciudad.
La herramienta recibe información de equipos instalados en distintos distritos de Lima y Callao, lo que permite generar mapas con diferentes niveles de afectación y facilitar una respuesta más rápida de las autoridades.
Según los especialistas, el riesgo no depende solo de la magnitud del sismo, sino también del tipo de suelo y de la calidad de las edificaciones. En los terrenos que amplifican las ondas sísmicas, las viviendas pueden sufrir daños mucho mayores.
El panorama preocupa porque entre el 70% y 80% de las construcciones del país serían informales. Por ello, la UNI enfatizó la importancia de construir viviendas bajo criterios de ingeniería y respetar las normas sismorresistentes.