Tras los recientes terremotos registrados en la región, siendo los más fuertes en Venezuela y Colombia, el sismólogo César Jiménez, físico y sismólogo docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), aclaró que estos movimientos no tienen una relación directa de causa y efecto entre sí ni significan que necesariamente “le toque” al Perú.
El especialista explicó que cada terremoto responde a un marco sismotectónico distinto. En el caso de Colombia, el cual se registró hoy 10 de agosto de una magnitud de 7.4, señaló que el movimiento se produjo por el proceso de subducción de la placa de Nazca debajo de la placa continental, con una profundidad aproximada de 110 kilómetros.
“No hay una relación de causa y efecto entre los terremotos ocurridos en México, Venezuela y Colombia, debido a que el marco sismotectónico es distinto para cada uno de ellos”, indicó Jiménez.
PERÚ SIGUE EXPUESTO A UN MEGATERREMOTO
Aunque descartó una conexión directa entre los últimos sismos de la región, el sismólogo advirtió que el Perú se encuentra en una zona altamente sísmica, comparable con países como Chile y Japón. Recordó que en la costa central se han registrado grandes terremotos, como el ocurrido en 1746.
Según explicó, desde ese evento se ha acumulado nuevamente energía sísmica en la zona comprendida entre Paracas y Huarmey, pese a que los terremotos de 1940, 1966, 1974 y 2007 liberaron solo una parte de esa energía.
Jiménez señaló que aún quedaría un importante potencial sísmico capaz de generar un movimiento de gran magnitud en zonas como Lima, Ica y Áncash, con un estimado que podría ubicarse entre 8.5 y 8.8. “Los terremotos registrados en Perú desde el 1746 al 2007 solo solamente han liberado el 20% de la energía sísmica acumulada”, alertó.
El especialista también advirtió que un terremoto de gran magnitud frente a la costa peruana podría generar un tsunami. Según una simulación numérica, la primera ola podría llegar al Callao aproximadamente 24 minutos después de un evento comparable al de 1746.
Finalmente, recomendó a la población identificar zonas seguras en sus viviendas, revisar el estado de sus construcciones y contar con una mochila de emergencia. Además, recordó que servicios como agua, luz, internet y telefonía podrían verse afectados, por lo que pidió tomar medidas de prevención con anticipación.