La campaña de invierno, considerada una de las más importantes para el emporio comercial de Gamarra, atraviesa una de sus peores temporadas debido a las temperaturas más cálidas de lo habitual. Las pérdidas económicas ya superan los 600 millones de soles, mientras miles de comerciantes se han visto obligados a liquidar prendas de invierno para recuperar parte del capital invertido, en un escenario agravado por la incertidumbre económica y electoral.
Desde enero, cientos de empresarios textiles comenzaron la confección de casacas, poleras, chompas, prendas de franela y ropa abrigadora con la expectativa de una campaña exitosa. Sin embargo, el invierno no llegó con la intensidad esperada y el comportamiento del consumidor cambió radicalmente. "Tenemos que estar rematando estas prendas para poder recuperar lo que es la capital, lo que hemos invertido", relató uno de los comerciantes afectados. Mientras tanto, las prendas más demandadas continúan siendo polos, ropa de lino, mangas cero y otras piezas ligeras propias del verano.
La baja demanda ha generado serios problemas financieros para las micro y pequeñas empresas del emporio. Muchos comerciantes mantienen créditos bancarios, letras por pagar y compromisos con proveedores, talleres de confección, costureros y fabricantes de telas que dependen directamente de la campaña de invierno. Especialistas advierten que numerosos negocios están vendiendo muy cerca del costo de producción con el único objetivo de recuperar liquidez y cumplir con sus obligaciones económicas.
El impacto también alcanza a toda la cadena textil. Miles de rollos de tela permanecen almacenados sin ser utilizados y parte de la mercadería deberá esperar hasta la próxima temporada para salir al mercado. Según Susana Saldaña, presidenta de la Asociación Empresarial Gamarra Perú, la campaña otoño-invierno representa aproximadamente el 45% de la facturación anual del conglomerado comercial, por lo que una temporada débil golpea directamente la economía de miles de familias que dependen del sector.
INCERTIDUMBRE ELECTORAL Y FENÓMENO DEL NIÑO AGRAVAN LA CRISIS DEL SECTOR TEXTIL
A las temperaturas inusualmente cálidas se suma la incertidumbre política, que ha reducido las compras de comerciantes provenientes de distintas regiones del país. Considerando que cerca del 70% de la producción de Gamarra abastece al mercado nacional, la desaceleración comercial ha afectado la liquidez de cientos de empresas. Los empresarios advierten que algunos negocios deberán mantener su mercadería almacenada incluso hasta la campaña del próximo año.
Ante este panorama, los representantes del emporio comercial solicitaron al Gobierno implementar medidas de emergencia para aliviar la crisis, entre ellas el acceso a créditos con tasas preferenciales que permitan sostener la producción y preparar la próxima campaña comercial, con el objetivo de evitar que las pérdidas económicas continúen incrementándose.