Un grupo de vendedores de shawarma denunció ser víctima de extorsionadores que les exigen elevadas sumas de dinero a cambio de no atentar contra sus vidas ni las de sus trabajadores. Las amenazas comenzaron cuando un sujeto llegó hasta el local y dejó una nota extorsiva acompañada de una bala, causando temor entre los empleados y encargados del negocio.
Según contó uno de los propietarios, una de las trabajadoras recibió el sobre de manos de un desconocido debido a su apariencia intimidante. Al revisar el contenido, el encargado descubrió la amenaza y de inmediato le envió fotografías al dueño del establecimiento. En los mensajes, los delincuentes advertían que cada trabajador corría peligro si no accedían a pagar los montos exigidos por la organización criminal.
Los comerciantes acudieron a denunciar el caso ante la Policía Nacional con la esperanza de obtener protección inmediata; sin embargo, aseguran que recibieron respuestas desalentadoras. Uno de ellos afirmó que en una dependencia policial le indicaron que no podían ayudarlo porque el monto exigido por los extorsionadores superaba los 5 mil soles. Posteriormente, fueron derivados a otras oficinas, donde —según denuncian— incluso les sugirieron negociar con los delincuentes.
PARALIZAN PRODUCCIÓN
Ante el temor constante y la falta de garantías de seguridad, los propietarios decidieron paralizar la producción y cerrar temporalmente el negocio. Mientras tanto, continúan recibiendo llamadas y mensajes amenazantes por parte de los hampones, quienes insisten en concretar el pago extorsivo. Los comerciantes exigen una intervención urgente de las autoridades antes de que las amenazas se conviertan en un ataque real.