Con profundo dolor, amigos y familiares dieron el último adiós al reconocido humorista peruano Víctor Manuel Rojas Ibáñez, más conocido como Manolo Rojas, quien falleció el último viernes cerca de la medianoche en su vivienda en La Victoria, tras sufrir un paro cardiaco.
Cientos de personas se congregaron este domingo en el cementerio Campo Fe de Huachipa, donde, entre lágrimas y muestras de cariño, sus familiares y amigos despidieron al artista, recordando su legado en la comicidad peruana y su trayectoria de más de 30 años en el entretenimiento nacional.
En la víspera, el cómico fue trasladado hasta su tierra natal, Huaral, donde recibió un emotivo homenaje póstumo en la ciudad que lo vio nacer. Posteriormente, sus restos fueron llevados de regreso a Lima para darle cristiana sepultura.
El Gran Teatro Nacional, ubicado en el distrito de San Borja, fue el escenario donde el artista fue velado la noche del sábado, permitiendo que seguidores, colegas y figuras del espectáculo acudieran a despedir a uno de los más queridos exponentes del humor peruano.
Diversas figuras del entretenimiento expresaron su pesar por la partida de Manolo Rojas a los 63 años, destacando su talento, carisma y aporte invaluable a la televisión peruana.
LEGADO IMBORRABLE EN LA COMICIDAD PERUANA
Su partida deja un vacío en la escena artística nacional, pero también un legado que perdurará en la memoria de quienes disfrutaron de su talento y su inigualable capacidad para hacer reír al Perú.


