El incremento de asesinatos vinculados a extorsiones en los últimos días ha encendido las alarmas en la capital. Según el exfiscal de Lima Norte, Francisco Rivadeneira, este tipo de delitos ya no se concentra solo en distritos periféricos, sino que se ha extendido a diversas zonas de la ciudad.
El especialista señaló que la violencia criminal ya no es exclusiva de lugares como San Juan de Lurigancho o Comas, sino que también se registran casos en distritos céntricos como Jesús María, incluso en avenidas principales como la Brasil. Esta expansión evidencia una preocupante diversificación de las actividades delictivas.
Rivadeneira explicó que, tras la desarticulación de grandes organizaciones criminales, muchos de sus integrantes han quedado dispersos, formando pequeñas bandas que ahora dominan territorios específicos. Estos grupos operan con menor estructura, pero con mayor violencia, lo que dificulta su control.
En relación a un reciente ataque en Jesús María, el exfiscal indicó que el accionar del sicario —quien se movilizaba en bicicleta— evidenciaría un posible móvil de venganza, debido a la falta de planificación en la ejecución y huida. A pesar de la gravedad del hecho, la víctima logró sobrevivir, lo que ha permitido avanzar en las investigaciones.
Finalmente, cuestionó la efectividad de las medidas adoptadas durante el estado de emergencia, señalando que no existe una estrategia integral de inteligencia y prevención. Advirtió que las autoridades estarían aplicando acciones reactivas, “apagando incendios”, en lugar de ejercer un verdadero control territorial que permita anticipar y frenar estos delitos.


