Con el inicio del Año Nuevo Chino, la tradicional calle Capón recibió a cientos de personas que acudieron en busca de rituales y tradiciones destinadas a atraer la prosperidad durante el Año del Caballo.
Asimismo, con la llegada de este nuevo ciclo, cuyo protagonista es el Caballo de Fuego, diversos astrólogos señalaron que este signo regresa después de 60 años y se caracteriza por su espíritu rebelde y transformador, destinado a generar cambios importantes.
Por lo cual cientos de personas se congregaron en el Centro de Lima para encomendarse a estos rituales y asegurar un año lleno de júbilo y prosperidad en todos los aspectos de su vida.
CABALLO DE FUEGO
Jhon Choy añadió que el caballo de fuego llega con entusiasmo y una actitud generosa, cualidades que serían claves en el cumplimiento de deseos; sin embargo, advirtió que también puede inclinarse hacia un lado negativo si no se actúa con equilibrio. “Los va a llenar de alegría, de mucho entusiasmo, les va a favorecer para que cumplan algunos planes y también va a estar muy generoso para la parte sentimental y en cualquier momento también puede cambiar, se puede alocar, se puede arrebatar”, indicó.
Asimismo, muchos de estos rituales están acompañados de amuletos de bambú macho que sirven como un medio para alejar las energías negativas, convirtiéndose en un complemento ideal para los que buscan atraer la felicidad y el amor.
RITUALES Y COMIDA EN BARRIO CHINO
Muchas personas toman sus prevenciones y confían en los rituales para así absorber las buenas energías en los distintos ámbitos de su vida. Uno de los más solicitados es frotar la billetera en los leones chinos, ya que se cree que este acto favorece la prosperidad económica. “Se dice que cuando frotas tu billetera o tus artículos de cositas en las que crees, te aumenta la plata y te va bien en el trabajo y en la vida”, agregó la ciudadana.
Por otro lado, uno de los puntos más solicitados es el rincón gastronómico del Barrio Chino, donde la fusión peruano-oriental se refleja en platos como el chifa, los tallarines de la abundancia y diversos bocaditos, que ofrecen sabores únicos y deleitan a los visitantes.


